Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa luz que entra a través de las cortinas provoca que gima y me revuelva contra el grueso edredón, que me da demasiado calor. Me estiro en la extensión de la cama y mi mirada se pierde en el techo blanco como si fuera la cosa más interesante del mundo.
Los recuerdos de la noche anterior acuden a mi mente como un revoltijo que provoca que sienta esas famosas mariposas en el estómago. Fuimos de lo más imprudentes por habernos besado delante de to







