Mundo ficciónIniciar sesiónCamino los pocos centímetros que nos separan y me pongo de cuclillas a su lado. Su cara está ladeada en mi dirección y sus labios ligeramente entreabiertos mientras dormita como un mandril. No dejo de pensar que es un delito despertarlo, pero peor será cuando empiece a vomitar todo el whisky y tequila que ha ingerido.
Me acerco a su cara y le doy una leve palmada en la mejilla.
—Sam, despierta —murmuro. Sus facciones no se alteran y sigue







