Epílogo.
Cinco Años habían pasado y la familia Bianchi estaba creciendo, pero sobre todo vivían en una paz armoniosa, todo fluía normal, se habían acabado las amenazas, Jeral incluso había hecho las paces con Gregory, ya tenían dos nietas traviesas que los unía como abuelos celosos y posesivo que peleaban por pasar más tiempo con sus pequeñas.
Gabriela había dejado en pausa su carrera porque había salido embarazada y quería dedicarse a disfrutar de la maternidad, mientras su amado trabajaba para darle u