De repente se encontró imaginando a la chica del día anterior haciendo lo mismo y ella casi sentía que se desinflaba como un globo con aquel triste pensamiento. Cada vez que pensamientos así en los momentos en los indicados le llegaban, tenía muchísimas ganas de pegarse un cabezazo contra la pared.
«Es solo sexo, es solo sexo. ¿Qué más da si tiene otras? No es como si con los del club que me he acostado yo hubiera sido la única... Es pura pasión, no hay nada serio sucediendo aquí... ¿cierto?»,