La camisa de Alistaír que ella usaba era bastante cómoda, le llegaba hasta por los muslos y dejaba ver sus piernas blancas. Sonrió mientras encontraba gracioso tener el color de piel como un «chocoflan», así le decía su abuela Sadie. Realmente era clara de color (no tan pálida) pero con los efectos del sol existían partes de su piel que estaban cafés y parecía ser morena. Aunque eso jamás le importo, realmente no la tenía muy preocupada excepto cuando estabas en la casa de un griego super sexi