A la mañana siguiente Esmeralda despertó envuelta en una nube de algodón, suspiro recordando la noche anterior y se sonrojó. ¿Le habría pedido que entrara con ella al hotel? Se tapo con las sábanas hasta la cara y sonrió. Claro que lo hubiera hecho, si no hubiera estado segura de que él se estaba conteniendo. Esperaba que fuera porque era un caballero y quería esperar a conocerse un poco más. Ella llevaba ya tres días en la isla, lo que significaba que solamente tenía dieciocho días más antes d