37. La Reina de la Bratva
Tres meses habían pasado desde que el corazón de Vladimir se aferró a la vida por un milagro que nadie sabía explicar. Tres meses en los que su cuerpo permaneció inmóvil, conectado a máquinas que hacían el trabajo que él ya no podía. Tres meses en los que Alessia aprendió lo que significa amar cuando el otro no puede devolverte ni una mirada.
El embarazo de cuatro meses ya se notaba de manera evidente. Su vientre, antes casi imperceptible, ahora era una curva firme que hablaba de vida en medio