19. No puedo estar embarazada
El avión aterrizó en Ciudad Vasett un lunes por la mañana, pero la sensación de haber vuelto a la realidad golpeó a Alessia apenas cruzaron las puertas del aeropuerto privado.
La luna de miel había terminado.
Los secretos… no.
Habían extendido el viaje dos semanas más, como si ambos se resistieran a regresar. Quizás porque allá, entre playas y cascadas, podían fingir que su matrimonio era una burbuja de pasión, celos, miedo y deseo… pero suyo.
Aquí no.
Aquí había responsabilidades, familias, em