20. ¿Qué te preocupa?
Alessia apoyó las manos en el lavabo y respiró profundamente, obligándose a calmar el temblor que recorría su cuerpo desde la primera arcada. El baño de la mansión Accardi estaba iluminado por la luz cálida de la tarde, pero a ella le parecía frío, como si alguien hubiera dejado la ventana abierta y el viento helado se colara directo a su columna.
Tenía que controlarse.
Tenía que fingir.
Tenía que ser perfecta.
Acomodó su cabello, limpió el rastro de sudor en su frente y practicó la sonrisa