El aire frío de la noche cortaba la piel de Amelia mientras se encontraba atrapada en manos de los misteriosos hombres encapuchados. Sus pulmones trabajaban a toda velocidad mientras trataba de recuperar el aliento después de su arriesgada huida a través del enjambre natural y el jardín de la mansión.
Aunque luchaba por contener el miedo que la invadía, Amelia sabía que debía mantener la calma para proteger a su hijo, pero le estaba siendo muy difícil tomar el aliento cuando esos hombres la met