Amelia.
—¡Wooow! Encontré la casa de mi amigo Lucio… Mira mamá…
Me giré, pero era inevitable que mis labios no temblaran.
Ares no podía saber que Máximo era su hijo, al menos no por ahora.
—¿Qué es lo que haces? Nunca te di autorización, y este hombre será despedido por Edric… eso sin contar a lo que él puede hacer… tú… tú no sabes…
—No sabrá nada…
Casi me reí frenética
—No sabes lo que él hace con Maxi… Tú…
—¿Qué hace? —Ares me miró con atención, y yo negué.
—No vuelvas a inmiscuirte en la