Amelia.
—Señor William… —Edric estaba fuera de sus cabales. Sentí que el cuerpo me temblaba, y quería involucrarme, pero era imposible.
Conocía muy bien a Edric y sabía que él era capaz de todo. Pero de un momento a otro, una mujer que parecía de la logística llegó casi corriendo.
—Señor Rausing, por fin lo consigo, usted ha sido elegido para dar unas palabras… y en cinco minutos tiene que estar dentro…
Miré a Ares y lo supe todo.
Él había planeado cortar la electricidad, esta mujer que ll