Ares Miller.
—Es más complicado de lo que pensamos… —Anthony llamó mi atención y me acerqué a la computadora.
Eran las once de la noche, y no paraba de revisar el expediente, pero lo dejé a un lado para observar.
Allí se mostraba todas las áreas que operaban con mercancía de contrabando, y zonas de descarga que el mismo Rausing utilizaba para sus negocios ilegales. Mientras más indagábamos en el informe, más se extendían las personas que estaban mezcladas con los Rausing.
—Collins debió guarda