Capítulo 43. La verdadera identidad de Olivia.
Damon la sorprendió, se había levantado como por arte de magia y la tenía agarrada por los cabellos sin ninguna misericordia, Olivia pensó que con la fuerza que él estaba ejerciendo, la rompería como el más débil de los cristales, su boca se abrió de par en par y sus ojos demostraron que estaban dilatados con terror.
―¡Suéltame, no te atrevas a tocarme! ―exigió aunque en tono suplicante.
―¿Crees que no sé lo que estás planeando? ―dijo Damon, arrastrándola―. ¿Pensaste que me habías emborrachado