LA CLÍNICA DEL CLAN
La clínica del clan estaba en silencio. El único sonido era el suave pitido de las máquinas y el murmullo ocasional de voces que provenían de otras habitaciones. Stalker entró en la sala de Hacker. Sus ojos recorrieron el lugar hasta posarse en Ghost, que dormía con la cabeza apoyada en la cama de él. Parecía incómoda; el cuerpo estaba torcido en un ángulo extraño.
—Oye… —llamó Stalker en voz baja, intentando no asustarla.
Ghost se removió y abrió los ojos con dificultad.