Cinco años atrás
Asher anunció entonces, pero no solo me hablaba a mí, le hablaba a la multitud.
—Muy bien, dulzura. ¿Cuál es tu nombre?
—Ariella.
—¿Ariella? ¿Cuál es tu apellido?
—Mi padre es Antonio… Antonio Costa.
—No creo conocerlos —lo dijo como si estuviera tratando de darle vueltas en su cabeza, como si no pudiera ubicarnos.
No lo iba a lograr. Mi familia tenía un rango tan bajo que ni siquiera se le habría pasado por la mente.
—¿Cuándo es esa cosa del baile de graduación otra vez