Mundo ficciónIniciar sesiónEl que hicieran reuniones hacían olvidar por un momento donde te encontrabas. No había militares que te reprimían, no había toques de queda y mucho menos preocupaciones por una lluvia que te arrebatara la vida.
No las había ahora.
Los chicos tienen pequeños instrumentos, desde ukeleles y armónicas, sonando para que el ruido de nuestras vidas se olvide.
No hay lugar para el miedo.
No lo hay para el temor.







