Mundo ficciónIniciar sesiónCorro ayudarle a River para cerrar la puerta, pero es inútil. Es imposible vencer a seis militares. Dos de ellos someten a River y uno a mí, situándonos de rodillas sobre la madera. Están por hacer lo mismo a mi abuelo, pero el sede con una tranquilidad que siempre envidie.
— No se atrevan a hacerle daño, no a él.— grito hacia los militares de a un lado de mi abuelo.
Uno de ellos me mira fijamente, es corpulento pero no tan alto como los otros







