Finalmente…
La mañana de la competición llegó con ruido.
Muchísimo ruido.
Me desperté antes de que saliera el sol… no porque quisiera, sino porque el palacio ya estaba despierto. Voces resonaban por los pasillos. Pasos apresurados cruzaban frente a mi puerta. Incluso el aire se sentía inquieto, vibrando como si supiera que algo importante estaba por suceder.
Los clanes estaban llegando.
Me senté lentamente en la cama, con el corazón latiéndome con fuerza. Hoy era el día del que Kaelen nos había