Mundo ficciónIniciar sesión—¡Eres una maldita! ¿Cómo te atreves? —gritó histérica con el pelo de Camila entre sus manos.
Por instinto, Camila le clavó las uñas en los brazos y se vio obligada a soltarla.
—¿Qué demonios te pasa, Estela? —Adrián se levantó con rapidez y le sujetó ambas manos antes de que volviera a arremeter contra Camila.
—¿Cómo pudiste Adri&aa







