76. Las intrigas que nos unen
Casandra miró a Clayton con asco y se preguntó qué fue lo que le vio para atreverse a dar el paso de casarse con un ser como él. Al principio accedió por complacerlo, pero después lo hacía por miedo.
Verlos juntos le hizo recordar con dolor y amargura una de las golpizas que recibió de su esposo al negarse a compartir su cama con alguien más. Esa noche conoció a Stephen O’Hara.
Él pareció conmovido con su situación y le dijo a Clayton que olvidara aquello. Por supuesto que no lo hizo. Sin embar