74. No es tan simple
La tensión entre ellos era palpable al entrar al apartamento y sin mediar palabra, fueron directo al sofá y se sentaron uno al lado del otro. Y aunque Fabio no sabía cómo propiciar aquella conversación, quería conocer esa parte de su pasado que había mantenido oculta para él, pero le pedía al cielo que de su boca salieran las palabras adecuadas para que no se transformara en una discusión.
—Queremos cosas distintas —dijo Casandra llamando su atención. Empezó a halar un hilo suelto de la colcha