43. No te vayas
No siempre resulta fructífero hablar de los sentimientos hacia otras personas, ese era el caso de Prescott que después de su despliegue de macho enfurecido, quedo a solas en su recámara sopesando su imbecilidad.
Era cierto que su mundo jamás iba como debía o según un esquema que tuviera en mente, siempre sufría de desviaciones desde que ciertos personajes aparecieron en su vida, y esta últimamente lucia menos gris.
Pero también se descubrió siendo descuidado y olvidando su inteligencia, sus emo