42. Nuevos lazos
Una habitación en la que todo es calma y solo las respiraciones de dos seres son escuchadas, nada comparado con lo que Prescott enfrento por la noche en la que se la paso en vela cuidando de la mujer que le hacía sentir cosas placenteras, culpabilidad y muy probablemente hoy descubriría una nueva emoción.
Sisa es la primera en abrir los ojos y a pesar de haber dormido o al menos en sus recuerdos, eso es lo que hizo, no se siente ni remotamente descansada.
Prescott hace un pequeño rugido que l