14. Consideraciones
San Francisco
¿Qué más podría querer un niño? Justo en ese instante, Elliot está disfrutando de una felicidad amplificada, lo tenía todo, familia, salud, muchos juguetes, la biblioteca del abuelo que le dijo sería suya.
Todo estaba perfecto, con la excepción de la mujer que se la pasaba haciéndole caras, esa era Ava, que con tan solo haberla visto dos veces, el niño dedujo que no era una buena persona.
La pareja se fue porque Prescott debía seguir trabajando y por ningún motivo dejaría a su p