La declaración de Caroline fue un golpe frontal. "El único hombre interesante en esta casa" resonó en la mente de Elara como la nota más grave de una campana de alarma, una verdad innegable que validaba sus propios celos y la fragilidad de su compromiso. Por un momento, Elara se quedó sin aliento, su mano aferrada con tanta fuerza a la pluma que sintió el borde afilado del metal en su piel. Era la confirmación de que Keith ya no era un problema personal entre ellos, sino un catalizador de caos