Noe no podía controlar su estado, estaba enojada, furiosa y todo se debía a Gaby, él la hacía poner así. Él hacía que a ella le saltara la térmica. Por lo que lo único que le quedaba hacer para poder bajar todas esas ganas de moler a palos algo, o a alguien en este caso. Se dirigió al gimnasio, unos cuantos golpes a la bolsa para poder bajar la rabia, le iba a venir de maravilla. No podía dejarse alterar por un hombre y mucho menos por un hombre como Gabriel Medina. Con un grito ahogado de frus