El olor a café y a algo cocinándose la despierta con un revoltijo en el estómago. Levantándose de un salto de la cama, corre hasta el baño, donde vomita sus tripas en el inodoro. Cuando su estómago está vacío, se levanta del suelo, para después mojarse un poco el rostro y la nuca. Con la toalla en la mano, todavía secándose el rostro, sale del baño y se encamina hasta la cocina que es de donde viene el aroma a café y comida, y de donde vienen los ruidos de que alguien está en el lugar. Al llega