Capitulo 119.
Toda la tarde estuve revisando los informes de la empresa, ni siquiera me acorde de comer algo ya que la carga de trabajo era enorme. Entre los problemas de la producción y los de la finca el estrés esta montándome y no sé cómo podre encontrar de nuevo la calma. Tuve que tomar varias píldoras para aliviar el dolor de cabeza que estaba matándome. Antes de que pudiera seguir con lo que estaba recibi la llamada de una persona de la familia.
—Hola —respondí.
—Ya esta hecho. El persa acaba de salir