Por Leonardo
Al día siguiente la extrañé muchísimo, me arrepentí de decirle que se tome el día, de todos modos, yo me había tomado la mañana, necesitaba reponerme del viaje, pero como tenía demasiados documentos que revisar y que firmar, a la tarde no pude dejar de pasar por la oficina.
Ricardo me recibió cargándome, porque dice que nunca pensó que yo iba a perder la cabeza por una mujer.
Aunque la vio y sabe que es preciosa pero no pudo apreciar ni la mitad de su personalidad ni su inteligencia