Por Leonardo.
Estaba mirando a una rubia espectacular, era acompañante, lo sé por como me devolvía las miradas, ya me estaba arrepintiendo de haberle dicho a Denis que la veía para cenar.
Cuando de repente giré la cabeza y la vi caminar hacía mí, casi no la reconocí.
Es hermosa, llamativa, sexi, pero a la vez emana elegancia, clase, seguridad y tiene esa sonrisa hermosa que le daba demasiado poder.
Ella sí es espectacular.
Se notaba que estaba acostumbrada a manejarse en lugares de mucho lujo,