Willow
El sueño había sido tan real que dudaba si había sucedido o no. Cuando abrí los ojos, desorientada y aún aturdida, fragmentos de lo que había sucedido irrumpieron en mi mente como un maremoto. El sonido del disparo, los tranquilizantes, los niños corriendo hacia la puerta, mi voz gritándoles que corrieran. La habitación daba vueltas mientras me ponía en pie a toda prisa. Sentí cómo la adrenalina me empujaba hacia adelante, ignorando el dolor de cabeza, mientras corría por la casa gritand