Asher
Me senté en mi habitación, mirando por la ventana, perdido en mis pensamientos. Las paredes del palacio siempre me habían dado la sensación de estar cerrándose sobre mí, pero hoy era peor. Llevaba toda la mañana evitando a mi padre, sabiendo perfectamente lo que se avecinaba. Su desaprobación siempre flotaba en el aire como una nube de tormenta, lista para descargarse sobre nosotros al menor error. Y hoy, yo había cometido uno grande.
Un golpe en la puerta me sacó de mis pensamientos. Se