Después de estar una semana en París acompañando a Fabricio en sus reuniones de, supe algo más de los negocios de los Roman, llame a mis compañero para informarles de lo que iba descubriendo, aunque cada día llegábamos al hotel con más cansancio por las reuniones, comidas, cenas siendo todos los días más de lo mismo.
— El sábado Curtis mi nuevo proveedor va a celebrar una pequeña fiesta en su casa, estamos invitados ¿te apetecería ir? — me dijo mientras desayunabamos
— No tengo ropa de fiesta,