EL JUEZ COMPRADO
Fabricio estaba invitado a una fiesta de inversores, me vestí con un vestido rojo, espalda totalmente descubierta y escote cuadrado. Salimos de la isla en helicóptero llegando a un aeródromo donde nos estaba esperando una limusina, el chofer nos abrió la puerta y seguidamente puso en marcha el vehículo. cuando llegamos al evento, nos mezclamos con todos los invitados, haciéndome sentir incómoda Fabricio porque rodeo mi cintura con su brazo, no dejándome moverme libremente, hasta que se acercó a