Entramos el edificio Roman y salude a la recepcionista, no hizo falta que llamara a sus jefes pues ella sabía que yo era la secretaria de los americanos como ella me llamaba, nos dirigimos a los ascensores para subir a la planta, nada más abrirse las puertas ya me estaba esperando sonriente y con los brazos abiertos Carla, la asistente personal de Fabricio.
— Que alegría tenerte otra vez por aqui Celeste — me dijo
Después de saludarnos y presentarle a Eric, nos acompañó hasta la oficina de Bla