Melany lo observó con atención. Su sinceridad la desarmó —¿Me prometes que no volverás a tomarme de esa manera? Que serás más cordial, más cariñoso… romántico. Eso es lo que necesito —
—Te lo prometo, mi amor — Respondió él sin dudar— No necesitas una marca para saber que te amo —
Ella asintió despacio —Solo trata de no ser grosero con mi hermana. Es la más afectada de todos. Tu hermano tampoco lo ha tenido fácil para acercarse a ella —
—Está bien — Aceptó Kiny— Pero dile que no entre sin avisar