—No la escuches — Interrumpió Montserrat— Te podemos vengar por llegar, Siria, y robarle al que has amado toda tu vida. Recuerda los años a su lado, esperando que te eligiera. Estabas por ser su compañera… pero ella llegó e hizo que Anfu te dejara a un lado en cuanto la vio —
—No la confundas — Dijo Fili, firme— Todos sabemos del sacrificio que implica la marca. Más que un privilegio, es una maldición para quienes son elegidos —
Dina lo miró, asustada, mientras Fili se colocaba frente a ella, d