Mariana pensó unos segundos y recordó; siempre aprovechaba que Josefa leía en voz alta para poder aprender.
—Cuando mi hermana leía, yo lograba aprenderme las cosas — Explicó— Pero aquí no se puede hacer de esa manera —
—Vamos con Gusto, creo que tengo una idea — Dijo Siria con firmeza.
Mariana se alteró de inmediato, no quería que nadie notara su dificultad, y mucho menos ser el centro de atención.
—No, podemos usar un método que no implique llamar la atención de Gusto — Protestó.
Siria suspi