—Sí, mi señora — Respondieron al unísono los desertores, lanzándose contra quienes se oponían a ella.
Sujhan, con un gesto rápido, levantó su magia. Un resplandor cálido envolvió a John, Reina y Carolina, restaurándolos al instante.
John abrió los ojos, confundido, respirando profundamente —¿Qué ha sucedido? —Preguntó, mientras repasaba con la mirada el caos a su alrededor.
—John, empezó todo — Respondió Norberto, señalando la presencia de Celinda y los desertores. John recordó entonces los ata