Mundo ficciónIniciar sesiónLa llegada del Obispo Diocesano fue todo un acontecimiento en Veracruz. Jamás alguien tan ilustre había estado en estas tierras. No solo fue un acontecimiento. Fue el plato que da de comer a los chismes. Todo Veracruz sabía por qué estaba aquí. Todo Veracruz sabía que el Obispo estaba aquí para realizar un tribunal eclesiástico donde yo debo probar que mi matrimonio es una farsa. Jamás habían escuchado algo así. Estamos en la segunda mitad del siglo XIX. Un teléfono no causa alborot







