Mundo ficciónIniciar sesiónMelissa entra a mi habitación. Me encuentra sentada en el suelo entre cristales rotos y humedad. Ella no dice palabra alguna. Sólo me abraza. Sabía lo que necesitaba. No dice palabra alguna tampoco cuando sale de la habitación y luego vuelve con algunas empleadas que limpian mi desastre. Ahora ella peina mis cabellos mojados. Está en silencio, sé que no hablará primero.
-¿Alexander?
Pregunto con un hilo de voz.
- Se fue.
- ¿Dijo algo?
Ella niega con la cabe







