Mundo ficciónIniciar sesiónRestriego mis tetas sobre el vidrio, imaginando que la situación había sucedido de manera diferente. Imaginando como se sentiría rozarlas contra su dureza. Me había negado por días en pensar en aquel encuentro, me sentía avergonzada y cobarde, porque en el fondo, yo si deseaba ser poseída por él.
Recordé la intensa mirada del señor Müller, ahora el calor que me había abrasado hace unos minutos se co







