ELIZABETH WINTER
DOS AÑOS DESPUÉS...
La llave giró en la cerradura de la puerta doble de roble, emitiendo ese clic satisfactorio que significaba "hogar".
Entré al recibidor, soltando un largo suspiro mientras dejaba mis zapatos de tacón alto en la alfombra. El silencio de la casa me envolvió, fui abrazada por el reconfortante olor a romero y ajo que venía de la cocina.
Un año y ocho meses.
Veinte meses desde que dimos el "sí" por decimotercera vez en el Plaza. Veinte meses desde que dejamos de