ALEXANDER HAMPTON
DÍAS DESPUÉS...
El cursor en la pantalla de mi laptop parpadeaba en un ritmo monótono, una línea vertical negra que aparecía y desaparecía sobre la hoja de cálculo de costos de importación de los nuevos granos de Etiopía. Era una tarea simple. Ya la había hecho mil veces. Pero hoy, las matemáticas parecían griego antiguo.
El motivo de mi distracción no era el café, ni el ruido de fondo, ni la música indie suave que sonaba en los altavoces del Fox & Maple.
El motivo estaba