DAMIAN WINTER
La comisaría olía a café y a papel viejo. Yo estaba sentado frente a dos detectives, relatando lo que había ocurrido, pero mi mente trabajaba en paralelo, intentando encajar las piezas.
Tomaban notas rápidas, se miraban entre sí como si esperaran que yo añadiera algo más relevante, pero no tenía nada más allá de los hechos. O mejor dicho, casi nada.
Lo que no mencioné fue que toda la escena parecía… fabricada.
Un disparo en el hombro, en un ángulo perfecto, sin testigos, y el tira