Esa tarde, Livia se preparaba para salir de la oficina.
En cuanto salió del edificio del Hart Group, una suave brisa vespertina acarició su rostro. Sus pasos se ralentizaron ligeramente al recordar todo lo que había ocurrido durante los últimos días. La mirada de Damian, que parecía seguirla constantemente. Las preguntas que comenzaban a surgir en él.
Livia exhaló profundamente.
Solo estaba pensando demasiado.
No había nada de qué preocuparse.
Habían pasado siete años.
La vida que tenía