Mundo ficciónIniciar sesiónPatrick y yo seguíamos en la pequeña sala, el aire espeso con el olor a polvo viejo y el fresco y metálico olor de la sangre en la túnica. Me miraba como si fuera un extraño, los ojos llenos de una profunda y dolorosa preocupación. No me importaba. Lo único que podía sentir era la fría y viscosa rabia que había ocupado el lugar del corazón. Mi heredero era un fantasma, y la mujer qu







