Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire nocturno era una cuchilla fría contra la piel, pero no era suficiente para cortar el calor de la rabia hirviendo en la sangre. Cada paso que daba alejándome de la clínica se sentía como caminar por un pantano espeso y viscoso. La imagen de Sofía — ensangrentada, riendo y desafiante — estaba grabada en el reverso de los párpados. Me dirigí hacia el patio, los pulmones ardiendo en busca







