Mundo ficciónIniciar sesión—Pasaste meses haciendo de arquitecto, Príncipe Julián. Tallaste una obra maestra del engaño, creyéndote el señor del tablero. Pero el universo no se inclina ante tratados sureños ni libros de cuentas de tierras.
Me quedé perfectamente inmóvil, el silencio en la bóveda presionando los tímpanos hasta rugir. Las manos seguían cerradas en puños a los costado







